ankor sevilla

ANKOR + SPOONEYE + NICTOFILIS
24.02.2018, Sala La Calle, Sevilla

Los tarraconenses Ankor finiquitaron su periplo nacional en la gira de presentación que les ha llevado a recorrer todo el país presentando su último trabajo, “Beyond The Silence Of These Years”, con la actuación en la Sala La Calle de Sevilla. Se da la circunstancia de que los catalanes no pudieron realizar dicha fecha cuando estaba prevista, el pasado mes de octubre, desplazando el concierto para febrero, después de haber girado con éxito por Japón y con miras también a realizar varios shows en Italia. La internacionalización de Ankor se está volviendo irreversible y mucho nos tememos que el grupo será, como tantos otros, mejor tratado fuera que dentro de nuestras fronteras, a tenor de la entrada registrada el pasado sábado en Sevilla.

Además de Ankor, cabezas de cartel esa noche, dos bandas locales deleitaron al personal. Los primeros en abrir fuego fueron Nictofilis, con una propuesta bastante original, llevando su Psyco-billy extremo a los oídos de los allí congregados. A pesar del tesón y el carisma de su vocalista, la banda parecía no entrar en calor hasta el final de su corto pero intenso repertorio. Su propuesta es original, desde luego, pero tal vez no estaba hecha para el público presente en la sala en ese momento. Aun así, seguro que quedaron satisfechos de mostrar su música a mucha gente nueva.

Spooneye sí que contaba con una propuesta más parecida a la de la banda principal de la noche, un Metalcore algo menos melódico, pero igualmente contundente, que además saben defender muy bien en directo. La gente, un poco fría al principio, sí que entró al trapo escuchando los temas trabajados y complejos de estos chicos sevillanos, hasta terminar cabeceando y aplaudiendo de forma efusiva cada una de las canciones. Ellos ponían de su parte, y aunque el escenario no fuese ni mucho menos amplio, no paraban de moverse en todo momento. Se nota que disfrutan haciendo lo que hacen y que están muy metidos en su música. Particularmente, me llamó mucho la atención la versión del tema de Bruno Mars “Locked Out of Heaven”, muy cañera y sorprendente cuanto menos. Un grupo a seguir, sin duda, estos Spooneye.

Eran casi a las doce y media de la noche cuando los cuatro componentes actuales de Ankor hicieron aparición en el escenario. El dato de la hora no es por simple curiosidad. El concierto de Nictofilis comenzó a las 22:30, y cada grupo telonero tuvo casi cuarenta minutos para presentar su propuesta, algo lógico por otra parte. Los veinte minutos de cambio de equipo y demás hicieron el resto. Al final, Ankor subieron mucho más tarde de lo previsto a descargar su directo, y eso jugó en su contra. No sé si estaban al tanto al iniciar el concierto, pero los que ya tenemos experiencia en las salas sevillanas sabemos que muchas veces dan prioridad a sesiones de otro tipo de música que vienen después de los conciertos. Eso significa que hay una hora en la que tiene que estar todo finiquitado. Y eso impidió, de hecho, que Ankor diese el concierto que tendría que haber dado en Sevilla.
Arrancaron con “Lost Soul”, un tema perfecto para empezar a entrar en calor desde el primer momento. Y ahí ya nos percatamos de otro detalle importante. La banda en directo no lleva bajista, al menos actualmente, pero tampoco disparan el bajo por samplers (aunque sí algunas partes de sintetizador y teclados). Esto quiere decir que salen a la palestra con la batería de Ra Taché, las guitarras de David Romeu y Fito Martínez y la voz de Jessie Williams como único armamento ¿Es esto negativo? De entrada no debería serlo. Pero una propuesta como la de Ankor, en la que hay mucha melodía, pero también prima el peso del conjunto en general, no puede sonar igual si le quitamos el bajo, con todo lo que este instrumento llena, especialmente en estilos como el que practican los tarraconenses.
¿Sonaron mal Ankor en Sevilla? Teniendo en cuenta a las cuatro personas que defendieron en directo los temas, ni mucho menos. Pero faltaba algo. Lo notábamos. No sé si la banda se habrá planteado alistar a algún bajista o al menos lanzar el bajo a través de samplers, pero puede que esa alternativa les viniese bien en directo, porque es cierto que uno no se acostumbra a escuchar los temas así de “vacíos”, en cierto modo.

Sin obviar todo ello, los cuatro salieron a comerse el escenario, sobre todo una Jessie que literalmente no paró ni un momento, y que estuvo soberbia en su papel de frontwoman, aunque a las voces se le notaba algo forzada, especialmente cuando tenía que combinar en apenas unos segundos voces limpias y guturales. No sabemos si fueron problemas de garganta o simplemente la chica no tuvo su mejor noche cantando, pero desde luego, lo compensó con una actitud espectacular, encantadora y salvaje al mismo tiempo, como demostró en “Nana”, por ejemplo, otro de los temas sacados del último disco.
Se notaba que los catalanes tenían ganas de presentar su nuevo trabajo ya que la mayoría de temas pertenecían a él. “Shhh… I´m not Gonna Lost It” sonó sorprendente por esa mezcla de Metal y Rap en la que tan bien se desenvuelve Jessie… y Fito, que también tuvo su momento de gloria. Lo del guitarrista es digno de destacar porque técnicamente no falla ni una nota pero es que además tiene una presencia escénica brutal. Igual que su compañera, él no para ni un momento de moverse, de animar al público, de posar con la guitarra, de unirse con su voz extrema… Sin quitarle ningún mérito a David Romeu, que está claro que tiene otra forma de tocar, Fito es el que acapara todas las miradas cuando Ankor está sobre el escenario, compartiendo el papel con Jessie.

Gustó también mucho a la gente que recuperasen temas de su anterior trabajo, como “Last Song For Venus”, “I´ll Fight For You” o la trepidante “Winner Horse”, que de hecho entró desbocada casi sin darles tiempo a empezarla, por culpa de algún que otro fallo en los samplers de las canciones. Hubo igualmente tiempo para una preciosa versión al piano de “Completely Frozen”, donde la brasileña Ra Taché demostró que no solo sabe darle bien a la batería, sino que también es una pianista consumada. La versión de “Chop Suey” puso a saltar y cantar a todo el mundo, y aunque tampoco llenábamos la sala, en ese momento parecía que aquello se venía abajo.
Y como ya decía antes, el haber empezado con tanto retraso les jugó una mala pasada a los chicos, que tuvieron que poner fin a la actuación de forma precipitada con “Interestellar”, un tema precioso y muy emotivo que sirvió como broche para una velada en la que muchos nos quedamos con un sabor agridulce, un “sí, pero no”. Personalmente, siento una verdadero debilidad por Ankor, me encanta su música y los considero unos grandísimos luchadores que han tenido que sobreponerse a duros reveses a lo largo de toda la historia del grupo, hasta el punto de que actualmente, solo David permanece de aquella primera formación que grabó “Al Fin Descansar”. Precisamente los pude ver en aquella gira, hace ya diez años, con mucha menos experiencia, pero con muchas ganas e ilusión. No la han perdido diez años después pero su propuesta necesita poder expresarse en directo de la misma forma que está grabada en disco, con toda su amplitud melódica, con bajo y teclados en todas las canciones, y sobre todo, con tiempo suficiente para demostrar que son una de las bandas jóvenes que mejor pueden representar el metal nacional de hoy en día en nuestro país, más allá de nuestras fronteras. David Romeu se despidió, algo azorado, asegurando que no volverían a pasar otros diez años antes de su siguiente venida a tierras hispalenses. Esperemos que sea verdad y que la noche les sea mucho más propicia.

Texto: Manuel J. Palma