Calificación del editor

Es un trabajo que necesitábamos en un año como este, en el que volver a nuestro ansiado Kansas parece imposible, y los zapatos de rubíes no aparecen por ningún lado. Al menos la magia sigue viva y podemos mantenernos sobre el arco iris de la mano de Lionville.

9.2
VALORACIÓN

lionville magic is alive

LIONVILLE
‘MAGIS IS ALIVE’
Frontiers Records

Este año me obligo a estar como Dorothy en el Mago de Oz: un tornado ha arrasado mi casa y la ha llevado al otro lado del arco iris, a un lugar lleno de buena música. Conforme el año avanza no desciende la cota de melodía y sensibilidad. Esperaba con afán el nuevo trabajo de Lionville, porque Stefano Lionetti ha demostrado un gran nivel hasta ahora y porque Lars Säfsund es una de las voces más bellas del momento. Mi top ten anual da gracias a que no hayan coincidido trabajo de Work of Art y de Lionville en el mismo año.

Aterrizados en la tierra de Oz se empieza a liberar la magia con «Nothing without you», una oda a lo preciado, que colma cuando se tiene y cuando no se alcanza causa aflicción. Me he recreado pensando que se refiere a la inspiración artística. Pero como a todos nos puede pasar que las musas nos abandonen, Lionville insuflan apoyo y consuelo con «You’re not alone» a base de sutileza en el teclado y en la guitarra.

Como mandan los cánones, tenemos baladas de las que erizan la piel, recorren la espalda con electricidad, lanzan escalofríos por la nuca y humedecen el rostro: «Finally you’re with me» e «Into the night» te cogen del corazón y lo retuercen con delicadeza hasta extraer todo su jugo, para que te des cuenta que no has de ir a pedirle corazón a ningún mago, cual individuo de hojalata.

Empezar un tema con una frase de teclado y acompañarlo con un suave punteo de guitarra es como entrar a hurtadillas en la casa del mago de la melodía, y es lo que hacemos con «Living with the truth». Antesala del despliegue de medios de ese mago en «Reaching for the sky», con fanfarria de saxo incluida, y el single «I’ll never give my heart away», otra maravilla que pasa a engrosar la lista interminable de canciones al estilo Toto que estamos saboreando este año. El cierre con «Magic is alive» es tan fresco como inesperado, con Stefano tomando el timón y haciéndonos bailar en tono ochentero, sacudiéndonos como seres de paja descerebrados a su merced.

Para terminar me gustaría reconocer el gran trabajo conceptual que se ha hecho desde la compañía y la banda en la elección del título del álbum y el artwork pues representan en perfecta consonancia el sentir de la música que contienen.

Es un trabajo que necesitábamos en un año como este, en el que volver a nuestro ansiado Kansas parece imposible, y los zapatos de rubíes no aparecen por ningún lado. Al menos la magia sigue viva y podemos mantenernos sobre el arco iris de la mano de Lionville.

Ymir Peiró