Calificación del editor

Hay artistas tocados con una varita mágica que les permite crear algo que va más allá de la música, algo que trasciende los sentidos. Hay artistas que están en el lugar adecuado y en el momento adecuado, bajo unas circunstancias muy concretas y deciden coger una guitarra. Y de ese instrumento, de esas manos que lo acarician, de esa mente y sobretodo de ese corazón nacen cosas hechas con todo el sentimiento del mundo y quizá sin toda la intencionalidad que requieren. Es así como nació "Leaving Eden".

9
VALORACIÓN

Antimatter_-_Leaving_Eden

ANTIMATTER
“LEAVING EDEN”
Prophecy

Hay artistas tocados con una varita mágica que les permite crear algo que va más allá de la música, algo que trasciende los sentidos. Hay artistas que están en el lugar adecuado y en el momento adecuado, bajo unas circunstancias muy concretas y deciden coger una guitarra. Y de ese instrumento, de esas manos que lo acarician, de esa mente y sobretodo de ese corazón nacen cosas hechas con todo el sentimiento del mundo y quizá sin toda la intencionalidad que requieren. Es así como nació “Leaving Eden”.
Mick Moss publicó “Leaving Eden” en 2007 pese a que fue compuesto en 2004, mientras pasaba por una depresión profunda. Fruto de ese estado de ánimo nacieron sus canciones más oscuras y aunque el título del primer corte, “Redemption”, puede ejemplificar el efecto curativo de estas canciones, lo cierto es que “Ghosts”, “Another face in a window” o “Leaving Eden” ofrecen desgarros que salen directamente del alma. Escribe Mick sobre causas perdidas, mentiras o traiciones y consigue meterte en su mundo, consigue hacerte partícipe de sus miedos y sus frustraciones.
Musicalmente se trata de un trabajo oscuro, de cadencia pausada, introvertido en lo lírico y que muestra gran cantidad de paisajes acústicos que dan relevancia a su caída anímica. Y todo ello lo hace acompañado de su gran amigo Danny Cavanagh de Anathema que se encarga de las guitarras principales y el piano. Le sigue acompañando también Ste Hughes, su bajista desde “Planetary confinement” (2005).
Para celebrar el décimo aniversario de este trabajo Mick ha decidido reeditarlo en formato doble cd, donde se incluye el disco original y un segundo cd con todas las canciones comentadas y desgranadas por Mick con un audio formidable. A todo ello hay que añadir dos remixes, de los temas “Ghosts” y “The immaculate misconception”, que mejoran las versiones iniciales dotándolas de más luz.
No cabe duda que “Leaving Eden” resiste el paso de los años sin mostrar arrugas ni desgaste y luciendo la elegancia a la que nos ha acostumbrado con los años Mick Moss, todo un maestro de la sensibilidad, la educación musical y el sentimiento como conducto para mostrar las emociones.

Marc Gutiérrez