Calificación del editor

Las expectativas se han visto colmadas con dosis de paisajes musicales estelares, construidos sobre guitarras siderales, teclados galácticos, ritmos absorbentes como agujeros negros y voces en circulo como anillos de Saturno. Musicalmente han alcanzado un nivel superior.

9
VALORACIÓN

hallas conundrum

HÄLLAS
‘CONUNDRUM’
Napalm Records

Si fuera una de aquellas, diría que ya les conocía de antes… pero me estaría contradiciendo con lo de llamarles grupo revelación (http://empirezone.es/2019/12/31/lo-mejor-de-2019/). Si fuera una de aquellos, diría que el primer trabajo es más auténtico, el EP incluso… pero no sería lo que opino. Venía esperando este nuevo trabajo desde que presentaron el adelanto «Tear of a traitor» a su paso por Barcelona, el pasado mes de noviembre. Las expectativas se han visto colmadas con dosis de paisajes musicales estelares, construidos sobre guitarras siderales, teclados galácticos, ritmos absorbentes como agujeros negros y voces en circulo como anillos de Saturno. Musicalmente han alcanzado un nivel superior.

Para quienes no la conozcan, es una banda afincada entre Jönköping y Linköping (Suecia). Está compuesta por Tommy Alexandersson (voz y bajo), Kasper Eriksson (batería), Alexander Moraitis (guitarra), Marcus Petersson (guitarra) y Nicklas Malmqvist (teclado). Se confiesan unos apasionados de la ciencia ficción, la fantasía, el rock de los 70, los teclados de los 80 y el black metal de los 90. Etiquetan su música como ‘adventure rock’ y tiene algún regustillo a Wishbone Ash. Con ésta, nos presentan la tercera parte de una historia que empezaba con ‘Hällas EP’ y seguía con ‘Excerpts from a future past’.

Por adelantado mi advertencia: este trabajo es conceptual y recomiendo escucharlo en el orden propuesto por la banda. Como ejemplo, el salto de «Beyond night and day» a «Strider» ¡es fabuloso! Y eso a pesar de que soy una persona de escuchar música en total desorden.

Con ‘Conundrum’ (Enigma, en castellano) la banda sueca se vuelve a tomar muy en serio traer el sentir de los setenta a las personas que no tuvieron la ocasión de vivirlo, o dar la opción de rememorarlo a los que si disfrutaron intensamente de su sabor. Consta de ocho cortes que para mí son como una sola canción de 43 minutos. Te provocan la sensación de estar viendo una película o leyendo un libro de esos que no puedes dejar a medias. Por ello se me hace muy difícil recomendar alguna parte por encima de las demás, pero creo que no digo ninguna tontería si admito que ‘Conundrum’ es una obra ascendente y que la segunda parte del trabajo brilla de forma espectacular.

A pesar de todo, os voy a guiar cual vidente astral (tema del disco anterior) a escoger un tema, en caso de que no tengáis tiempo para más: para los épicos con ganas de alzar el puño y cantar, «Strider»; para los que echáis de menos los teclados de Jon Lord, «Tear of a traitor»; para los frikis de los videojuegos ochenteros «Carry on»; quien sea de Thin Lizzy y Blue Oyster Cult que tire por el «Labyrinth of Distant Echoes» (ese inicio con la voz sola y la rotura del tempo a mitad del tema ponen la carne de gallina). Pero si el tiempo no es un impedimento, es obligatorio darle a los dos últimos, «Blinded by the emerald mist», que me recuerda a ‘La Dimensión Desconocida’ o «The Twilight Zone», y «Fading Hero», ésta me la pongo en loop de a tres, como son ocho minutos cada vez, me la escucho 24 minutos seguidos. Ese vocoder es estremecedor y bowie-niano a la vez. Quizás sea mi favorita.

Mientras consiguen lo que necesitan para ofrecernos un montaje a lo grande con espectáculo en directo de las aventuras del caballero Sir Hällas, podemos pasar el tiempo disfrutando de su primera trilogía terminada. Y de los conciertos que vayan dando para presentarlo. Si os los topáis en letra pequeña de algún festival al que vayáis este año, no dejéis de ir a echarles un oído. ¡Buen servicio Sir Hällas!

Por cierto, ya en 2017 Witchtower decían en una entrevista a EmpireZone (http://empirezone.es/2017/06/08/entrevista-con-witchtower/) que eran la banda nueva que más le había impactado.

Ymir Peiró